"El primer trabajo sobre toponimia que realicé fue sobre Gipuzkoa porque era el más sencillo. Con la colaboración de la Diputación publiqué 18 tomos. Por curiosidad, de vez en cuando intercalé alguno sobre el euskera de Iparralde, publicando tres en total. Además conocía el trabajo realizado por López de Guereñu, que no sabía euskera pero que supo extraer de viejos libros doce mil topónimos en euskera en Álava. Yo he localizado diez mil en toda la provincia, mientras en castellano he encontrado solamente siete mil. Sin duda se ve claro que Álava pertenecía al espacio geográfico del euskera. Por tanto, Vitoria hablaba en euskera en el s. XVI pero luego lo perdió totalmente”.